Anita Santechia y María Santechia de Colonna nacieron en 1915 y 1917, respectivamente, en Campo La Flor, cerca de Colonia Hansen, donde su padre se dedicaba a tareas de carpintería.
Vinieron a San José de la Esquina, donde María se Casó con Juan Colonna y desde aquella época viven en el mismo lugar; allí; a la vuelta del Cuartel de Bomberos Voluntarios, del que son, desde sus inicios (1979), miembros de la Comisión de Damas de la Institución.
Hoy, convertidas en dos “abuelas” simpáticas, de memoria prodigiosa y disposición a la charla, abren sus puertas al dialogo y al recuerdo, a innumerabas evocaciones de un pasado sencillo, pleno de trabajo y vivencias pueblerinas, como tantas de las historias desconocidas que forjaron nuestras comunidades gringas.
Anita y Maria Santechia
El Día Internacional de la Mujer Trabajadora (o también Día Internacional de la Mujer) se celebra el día 8 de marzo y está reconocido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). En este día se conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo íntegro como persona. Es fiesta nacional en algunos países.
La idea de un día internacional de la mujer surgió al final del siglo XIX, y a partir de ese momento, las mujeres han logrado ser reconocidas tanto profesional como políticamente.
Y en esta fecha tan especial para las mujeres, nuestro medio quiere homenajear a dos mujeres sanjosesinas que son un ejemplo de trabajo, abnegación y entrega solidaria.
Anita Santechia y María Santechia de Colonna nacieron en 1915 y 1917, respectivamente, en Campo La Flor, cerca de Colonia Hansen, donde su padre se dedicaba a tareas de carpintería.
Vinieron a San José de la Esquina, donde María se Casó con Juan Colonna y desde aquella época viven en el mismo lugar; allí; a la vuelta del Cuartel de Bomberos Voluntarios, del que son, desde sus inicios (1979), miembros de la Comisión de Damas de la Institución.
Hoy, convertidas en dos “abuelas” simpáticas, de memoria prodigiosa y disposición a la charla, abren sus puertas al dialogo y al recuerdo, a innumerabas evocaciones de un pasado sencillo, pleno de trabajo y vivencias pueblerinas, como tantas de las historias desconocidas que forjaron nuestras comunidades gringas.
Por las simpleza de sus vidas, por su tesón, por el ejemplo intachable de casi 100 años en la comunidad, creemos, representan claramente, la valía de todas nuestras mujeres, que fueron, son y serán fuerza esencial del crecimiento y evolución nuestras comunidades.
Felicitamos a Anita y a María, y en ellas, a todas las mujeres de nuestro pueblo, de nuestra zona o a las que simplemente repasen esta espontánea exposición. Felicitaciones !!!.